viernes, 5 de mayo de 2017
martes, 2 de mayo de 2017
El dilema de las sillas para las mujeres
Momento, momento. Y si le cedo el puesto a una mujer que resulta una feminista recalcitrante que considera ese acto como parte del manifiesto machista que las ha oprimido a lo largo de la historia de la humanidad y por lo tanto no acepta pues prefiere ir de pie dado que tiene las mismas facultades que cualquier hombre para hacerlo... ¿me puedo volver a sentar?
Pero, si al momento de volverme a a la silla me increpan, dado que los puestos son exclusivamente para las mujeres, porque de esa forma #Transmilenio y el gobierno de #Bogotá acaban con la desigualdad social y hacen de Bogotá una ciudad vanguardista y ejemplar... ¿Qué hago?
Pero, si al momento de volverme a a la silla me increpan, dado que los puestos son exclusivamente para las mujeres, porque de esa forma #Transmilenio y el gobierno de #Bogotá acaban con la desigualdad social y hacen de Bogotá una ciudad vanguardista y ejemplar... ¿Qué hago?
jueves, 20 de abril de 2017
Películas Suecadas - Muestra de trabajos
Algunos de los trabajos de mis estudiantes. Asignatura: Intervención Espacial.
viernes, 14 de abril de 2017
Amor de viernes santo
Bajo la voz de Robert Powell; o mejor, la del actor de doblaje que lo interpretó en el clásico de Franco Zeffirelli; pronunciando el discurso de las bienaventuranzas, encuentro otras voces, en la calle.
Desde una ventana una vecina increpa a un hombre. Según parece golpeaba a la que aparenta ser su pareja, una mujer que lleva un bebé en sus brazos. La vecina decía haber llamado a la Policía, por lo que entendí el apurado caminar del "in fraganti" caballero. La mujer llorando lo perseguía y la vecina le gritaba a ella que lo denunciara.
¿Cómo empezaría esta historia de amor de viernes santo? En una biblioteca, en un recital de Bach, una exposición de escultura moderna, una obra teatral, una velada de danza contemporánea...¿?
¿Cuál sería el momento en el que la naturaleza castigó a esa fémina alborotando sus hormonas, haciéndole pensar que ese macho era su príncipe azul?
Desde mi ventana miraba el cielo gris, reflejo de la oscuridad inmensa en la que nos sumimos como especie. Como cuando se da una limosna, llegan 30 limosneros más, a todos no se les puede ayudar o si se puede, no sé cómo.
¿Salir a enfrentar a un desconocido a sabiendas de que sus réplicas masculinas son incontables y que la torpeza sentimental de los cromosomas XX es casi una norma de mayoría?
Prefiero destinar mi tarde al café y a pensar en la justicia anhelada, como la que promete aquél sermón que mencioné hace un momento.
Desde una ventana una vecina increpa a un hombre. Según parece golpeaba a la que aparenta ser su pareja, una mujer que lleva un bebé en sus brazos. La vecina decía haber llamado a la Policía, por lo que entendí el apurado caminar del "in fraganti" caballero. La mujer llorando lo perseguía y la vecina le gritaba a ella que lo denunciara.
¿Cómo empezaría esta historia de amor de viernes santo? En una biblioteca, en un recital de Bach, una exposición de escultura moderna, una obra teatral, una velada de danza contemporánea...¿?
¿Cuál sería el momento en el que la naturaleza castigó a esa fémina alborotando sus hormonas, haciéndole pensar que ese macho era su príncipe azul?
Desde mi ventana miraba el cielo gris, reflejo de la oscuridad inmensa en la que nos sumimos como especie. Como cuando se da una limosna, llegan 30 limosneros más, a todos no se les puede ayudar o si se puede, no sé cómo.
¿Salir a enfrentar a un desconocido a sabiendas de que sus réplicas masculinas son incontables y que la torpeza sentimental de los cromosomas XX es casi una norma de mayoría?
Prefiero destinar mi tarde al café y a pensar en la justicia anhelada, como la que promete aquél sermón que mencioné hace un momento.
martes, 4 de abril de 2017
sábado, 25 de marzo de 2017
Receta para el sosiego personal
Cada alma busca tribulaciones o calmas en respuesta al estado de ánimo que la acompañe. La mía con pocas cosas puede encontrar un sosiego semejante al que traen el abrigo de una taza de café, el aliento de un cigarro y la luz que brinda un buen libro; matizado lo anterior con la mezcla sonora de una tonada musical y el golpeteo de la lluvia sobre el tejado y la ventana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)