viernes, 24 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
Sobre como las ruedas y los motores han cobrado vida y nos han convertido en sus esclavos
Parte 02
Autos por aquí, autos por allá… Demonios, parece que la tasa
de natalidad de estas máquinas es imparable, como van las cosas veremos carros
estacionados incluso en las ciclo rutas, de manera disimulada a un lado de
estas dejando un escaso espacio para que pasen los ciclistas. Eso es lo que
ocurre en la mayor parte de las vías de esta particular ciudad. Norte, sur,
oriente y occidente, por doquier Bogotá es un enorme estacionamiento al aire
libre, con sus respectivos administradores que a uso de chaleco reflectivo se
hacen capataces de las aceras y avenidas capitalinas.
-Shon dosh mil pesos!!!
-Perdón?
-Dosh mil pesos!
-De qué?
-Por la cuidada del carro!
-Y cuándo le pedí que lo cuidara acaso?
-Ushte no pidió pero si parquió y aquí vale dos mil pesos!
-Hasta dónde sé esto no es parqueadero público, tampoco está
prohibido parquear y en ningún lado veo
que tenga que pagar por dejar el carro.
-Tonshes deme mil pesos!
-No le voy a dar ni mierda!
-Me paga o no respondo!
-Qué va a hacer pues viejo marica?
En ese instante abandoné mi posición de observador, abrí la puerta del copiloto para incorporarme
y, como mi amigo, salí del auto a “frentiarle” al terrateniente que nos estaba
cobrando cuota de parqueo, algo gavilleros dirán ustedes pero estábamos
considerando a otro par de “administradores del sector” que de cerca paraban
bolas a la conversación y para nada tenían pinta de agregados culturales.
-Ahs shi no tiene caga´os mil pesos pa´qué shaca el carro?
-Así fueran cien pesos… desde cuándo usted es el dueño de esta
calle?
Mientras, se aproximaba otro automóvil y la dama que lo conducía
se mostraba curiosa por el alegato que sostenían mi amigo y el gamín que sin
pagar un cochino centavo de impuestos estaba haciendo su agosto con las calles
que por derecho nos pertenecen a todos. Por cuenta de esta señora el tipo se vio obligado a disimular y cambiar su
tono airoso por uno amable:
-Siga por aquí madre que los señores ya se van!!
Sin embargo se dio el lujo de desalojarnos, parece tener más
control en las calles que esa rama de la fuerza pública que raramente y en
circunstancias extraordinarias, la mayoría debido al antojo de un almuerzo digno
de su tramo intestinal, hace aparición con libreta de partes en mano y el bolsillo dispuesto para el soborno.
-No le preste atención a ese cabrón – dije- más bien vámonos
que ese no es el último de su clase que nos vamos a encontrar.
-Pues sí.
Efectivamente, en la segunda de las diligencias que nos
ocupaban ese día, al momento de buscar en dónde parquear, apareció otro “señor
de los parqueaderos al aire libre”:
-Déjelo por acá doctor, todo bien que este
pedazo es sano.
martes, 3 de julio de 2012
Sobre como las ruedas y los motores han cobrado vida y nos han convertido en sus esclavos
Parte 01
Alguna de estas noches, y de esas en las que a uno le entra
el arrebato de rasgar la rutina que suele colarse a diario, decidí salir a
cine. Me ubiqué al frente de mi residencia y prendí un cigarro mientras esperaba que
asomara un taxi. La noche era tranquila, oscura pero con una brillante luna
rodeada de estrellas que me hipnotizaron al punto de que varios fueron los
taxis que pasaron por delante. Por fin entré en sí, ya con una colilla en mi
mano que me recordaba que alguna vez sostuve con ella un cigarro.
El taxi que el destino me deparó estaba al frente, subí y
como es mi costumbre salude al señor conductor, este de manera muy amable
respondió, se trataba de esos bichos raros que saludan a las personas
responsables de mantener su ingreso, de esos servidores públicos que poco
abundan.
El camino hacía la sala de cine, como todos los caminos,
tenía un comienzo tranquilo… más bien, como todos los caminos uno desea que
sean tranquilos y por esta circunstancia deja de ver lo que está a ambos lados.
Metido en esa máquina noté de nuevo, como quien no quiere la cosa, una
situación que llevo soportando desde hace mucho, que me aqueja y me hace sentir
idiota porque sé que no tiene solución razonablemente aceptada. Sé que no soy
el primero en nombrarla, ni seré el último, sé que no es novedoso mi comentario
y a muchos les parecerá tarado. Sin embargo estoy plasmándolo y lo seguiré
haciendo.
“Que impresionante la manera en que los motores han absorbido nuestra frívola existencia, que impresionante la forma en que los automóviles inertes han venido copando el espacio que debería ser por antonomasia nuestro”
jueves, 21 de junio de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
Nominado al premio Lápiz de Acero 2012
http://lapizdeacero.com/XVPLA2012/vt/concepto.html
Gabriela Durmiente
Cortometraje animado de 194 segundos cuya intención es rendir un homenaje al inicio del cine, razón por la cual el autor decidió emplear la técnica tradicional de dibujo a mano y animación cuadro a cuadro. El argumento de la historia se teje en torno a tres personajes, la protagonista llamada Gabriela, el gato Simón, y un monstruo con tentáculos. Mientras Gabriela duerme, Simón percibe un movimiento en la almohada de la protagonista y decide investigar su procedencia, entre tanto, de la almohada emerge un tentáculo y posteriormente, el monstruo. Este proyecto es en palabras de su autor, el resultado de un proceso creativo y de aprendizaje que da cuenta de sus referentes y estilo para narrar historias atemporales, abarcando múltiples audiencias.
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