viernes, 10 de junio de 2016

Reflexiones - Rock al Parque 01

Ahhhh, Living Colour... con esa baja asistencia terminé por confirmar la mínima cantidad de rockeros que habíta este país. Similar dolor sentí en el concierto de Candlemass, me generaba vergüenza ajena, no podía creer como esa institución atraía tan poco público bogotano.
Lastimósamente admito que voy a untarme de "ese público" méndigo; al que le trastearon este año la "previa" por el #Bronx para cargarse de bareta y pepas; por las bandas extrangeras. Algunas tendrán buena asistencia ya que venden camisetas en San Victorino con sus imágenes... Aún así, a Suicidal Tendencies le hicieron el feo los latoneros que esperaban su sonido cercano al thrash metal y se encontraron a un parche vestido como pandilleros chicanos tocando funk con todos los testículos que nunca tendrá el más satánico metalero de Colombia... Pero como ahora los acompaña Dave Lombardo (a quien poquitos fuímos a ver con su bandonón Philm, que muchos tampoco conocen) estarán los latoneros hablando maravillas, esos que dicen con voz de tarro: Eslayer sin Lombardo no es Eslayer, y claro: Blacsabad sin Osi no es Blacsabad, etc, etc.
Voy a ponerme la tarea de investigar acerca de las agrupaciones colombianas que se presentan. Claro, estoy predispuesto y cargado de prejuicio. Considero la inclusión y la diversidad como ejercicios sociales claves para alcanzar un verdadero estado de derecho. Pero no considero a ChocQuibTown una pieza del universo Rock, como tampoco creo a Pedrina y Río una propuesta novedosa y cargada de actitud y mensaje que represente la idea póstuma de aquel héroe de piel oscura que empuñó una guitarra y se enfrentó al establecimiento. Creo, más bien, que son amigos del #profe de #radiónica o alguna vaina de esas por el estilo que plantean la música de calculadora y de fácil digestión como el rumbo que debe tomar lo que antes hacían personajes como Alvin Lee y su combo. "Vean la presentación de esos señores en Woodstock hace cuatro décadas y vayan a ver a Pedrina.... luego me dicen qué putas es #Rock"... creo que eso le debería decir un verdadero #profe a sus estudiantes.
Veré qué hacen esas bandas y daré mi insignificante opinión, para algo finalmente sirve esta cosa de las redes... Hoy un amigo es alguien a quien le envió un sticker con un muñequito mandando abrazos, ayer un amigo le brindaba a uno un cigarro mientras se esperaba en la fila. Hoy un grupito de barbudos con iphone y niñas pin-up con hebillas y rizos pulcros, uniformados con tonos pastel y estampados de florecitas son Rock; ayer un parche de travestidos que le pateaban el culo a los parámetros comerciales eran Rock... hablo de The New York Dolls... para mí eso sigue siendo Rock, pero no #RockAlParque.

viernes, 3 de junio de 2016

El descubrimiento del Bronx!!

miércoles, 25 de mayo de 2016

A través de la nebulosa capilar

Aquel día de mayo parecía que todo volviera en el tiempo. Por más que deseara avanzar su cuerpo volaba en sentido opuesto. Su andar no era definido por un rumbo. Así lo había aceptado pues no encontraba sentido al hecho de trazar un camino cuando por ningún medio propio o ajeno es posible seguirlo.

Su vida era una composición de choques, de estrellones contra invisible muros. Su vida era un mareo constante, una lucha por volver en pie. La mayor parte de sus recuerdos eran imágenes invertidas capturadas mientras contorsionaba su espalda sobre el frío pavimento luego de un involuntario empellón contra un sólido repentino.

Navegaba en aires diáfanos y en aires enfermos sin controlar la materia que la incomprensible naturaleza le había brindado. A diario se preguntaba cuál era su objeto en la realidad que pasaba al revés en medio de sus ojos. ¿Qué sentido existe en poseer un cuerpo dotado de alas si este se mueve siguiendo designios de otra voluntad?

Esa tarde de mayo vino la respuesta con la sorpresa acre propia de toda verdad. Luego de una de sus habituales colisiones fue a besar el suelo, pero este contacto fue menor a un suspiro. Pronto se hallaba en el espacio sostenido por alguna fuerza insólita.

En aquel momento le fue revelado un universo tejido por vibraciones que se extienden más allá de cualquier límite comprensible. Aquellos filamentos aparecieron cada vez más cercanos y la fuerza que lo arrastraba a esa maraña cósmica aceleraba produciendo una ruptura en su conciencia temporal.

Al fin, atrapado en las cuerdas de la creación, experimentó por vez primera la libertad de controlar sus brazos. Dejó que estos se fundieran con esa nebulosa capilar mientras su sangre se inundaba del aroma dulce que lo rodeaba. Aquel éxtasis era, sin duda, el objeto de su existencia, el fruto de una vida historiada por golpes y caídas.

Este frenesí duró poco, pues en este universo hay impulsos incluso mayores a los que pensamos únicos porque se nos han manifestado. Acto ególatra que nos impide trascender y ver cada instante como eso nada más, como un instante. No logró sentir el súbito estrujón que lo arrancara de su experiencia ascética, tan solo atravesó una distorsión espacial para ir a chocar contra otro límite universal.

Aquel día de mayo, una niña asustada lanzaba al vacío un escarabajo que se había quitado de sus cabellos. También volaron algunos mechones de pelo, pero lo que posteriormente iba a volar era la dentadura del niño que le había jugado aquella broma.